Lo he visto más veces de las que puedo recordar: un discípulo que profesa a Jesucristo apostatar de la fe. Es un escenario doloroso. El dolor se agrava un centenar de veces cuando se trata de un ser querido – hijo, cónyuge, padre o madre. He sido testigo de esto en el último año. He visto a varios jóvenes prometedores renunciar abiertamente a la fe. Se fueron pacíficamente, no combatiendo … silenciosamente, no airadamente … tranquilamente, no escandalozamente … como probablemente dirían “en una manera amorosa, no con odio.”

Pero nada de esto alivia el dolor. Y, como siempre, me deja  la pregunta cómo es posible que ocurra esto.

Es posible, porque nadie se salva por estar asociado a una Iglesia. Es una cosa maravillosa estar bajo los medios de gracia – la predicación de la Palabra, en particular. Pero esta santidad externa no garantiza la santidad interna.  Como pueden ver, es posible estar en una posición externa privilegiada (Buena exposicion de la Palabra) sin experimentar algun cambio en el  interior. Para ponerlo en términos diferentes, es posible asociarse con el pueblo de Dios sin tener comunión con el Hijo de Dios.

Cuando este es el caso, una de dos cosas sucede. Ya sea el individuo encuentra una iglesia que no le haga sentirse incómodo o abandona la iglesia por completo.

Este proceso de apostasía, o dejar la fe, es trazable de principio a fin. En otras palabras, podemos identificar los sintomas. (Estoy en deuda con John Bunyan por estos principios.)

1. En primer lugar, el individuo se niega a pensar en Dios, el pecado, la muerte y el juicio.

2. Luego, comienza a descuidar deberes privados como orar, meditar en la palabra, guardar su corazon, y poner freno a los deseos pecaminosos.

3. Después, él evita la compañía de los cristianos maduros y centrados.

4. Comienza a descuidar los deberes públicos, tales como la predicacion y la lectura de la Palabra de Dios.

5. Se convierte en crítico de los cristianos. Su objetivo es desacreditar la fe, con el fin de justificar su rechazo a la misma.

6. Comienza a relacionarse con gente carnal. Encuentra apoyo para sus puntos de vista entre ellos.

7. Luego se da paso a la justicia propia. Él se deleita en ver algo en los cristianos que él puede criticar.

8. Empieza a jugar con pequeños pecados abiertamente.

9. Entonces se declara a sí mismo como lo que realmente es – endurecido de corazon.

Y, a menos que un milagro de gracia lo prevenga, perecerá para siempre en su propio auto-engaño.

Oh, Oremos por un milagro de gracia! Y que podamos tener el amor y el valor para pedir por los que perecen.

Del Porque de este Blog.

Del Blog de mi Pastor Stephen Yuille.  Este blog recibio 7 veces mas entradas de lo normal en su blog, y esto le llamo la atencion y respondio con un segundo blog.  Es un asunto muy pero muy comun dentro de las Iglesias Evangelicas.